Dune: ¿Lynch o Villeneuve?



Empezaré hablando de algo en lo que no tengo claridad. Una de las cosas que más destacan es la decisión (al menos polémica) de Villeneuve de esconder al emperador. Simplemente no me defino: ¿Suma o le quita fuerza a la historia? Si bien el marcado estilo de Lynch siempre es mostrar, colorear incluso los sueños más incognoscibles, aquí la intención de la obra de 2021 ha sido una apuesta mucho más intimista, emocional y esteta. Si bien queda totalmente clara la historia y las intenciones del emperador y no difiere en la trama que aparezca; no es lo mismo mencionarlo que verlo. Y esa es la potencia del cine ¿Acaso no se debilita la posición subversiva de la historia si quitamos ese referente de gran poder? En la versión de Villeneuve se el poder tiene un carácter fantasmagórico.

Lo mismo sucede con los gusanos. En la versión de Villeneuve apenas se ven, mientras que en la de Lynch le conocemos hasta su escamas. ¿Suma o resta no mostrarlos? Tengo serias dudas de que tanto ocultamiento (que no tiene que ver con el misterio de la trama) al final entorpezcan la historia en vez de potenciarla.


Todo lo contrario pasa con el personaje de Lady Jessica, que en la versión de Lynch tiene apariciones contadas, mientras que en la de Villeneuve se ha transformado en un personaje crucial, ganando terreno en la trama principal. Me pregunto si ésta elección tendrá que ver con nuestro contexto histórico más feminista contemporáneo. Por lo pronto, es una nueva interpretación de la novela de Herbert y así encontramos un buen ejemplo para observar cómo una misma historia puede conducirnos a un guión distinto.


Dejando de lado el guión, la muy esperada apuesta de Warner es una intensa experiencia estética que supera a la realizada por el director de Tween Peaks. Quizás porque la tecnología implementada y las animaciones ahora sí están a la altura de una obra de ciencia ficción. Por otro lado, aunque soy una amante del minimalismo, quizás en este caso sobreabundan las simplificaciones teatrales en negros densos y un personaje en medio. Aun así, es linda, estética, cuidada. Pero, a decir verdad, creo que Lynch tiene mucho más mérito en rodar una película espacial en plenos 80 y edición lineal.

Las actuaciones sí que están bien y este punto se lo doy a la de Warner. Todas en su justa medida, lo que las vuelve brillantes. En el tono justo y acorde a la apuesta del director, incluso con las pronunciaciones de otros idiomas, no parece forzado en ninguna de sus líneas. También, cabe destacar como resultado de una buena dirección de actores las coreografías de acción y lucha: fluidas, encajadas y exactas. No son de Zang Yimou, pero están muy bien.