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15 años de Persépolis: un legado feminista


Fotograma de la película Persépolis (Vincent Paronnaud, 2007).

Aquella película de animación, principalmente en blanco y negro, donde la pequeña Marjane se oponía al régimen iraní, aparece hoy como un preludio al vuelco feminista que intenta dar la industria audiovisual, la narrativa, pero también el mundo entero -a excepción de algunos lugares, donde se sigue yendo para atrás-.

La película recibió los galardones del Premio del Jurado en el Festival de Cannes, en Cinemanila, ganadora de un Goya y nominada a los Oscar, ha sido animada por Vincent Paronnaud y cumple 15 años. Por eso, éste es mi homenaje.

El film se basa en la novela gráfica homónima “Persépolis”, creada como autobiografía de Marjane Satrapi, publicada por primera vez en el año 2000. La narración comienza en 1979, con la revolución islámica en contra de la dinastía del Sha de Persia, y la instalación de la República. Y si bien la familia de Marjan estaba en contra del Sha, sufrirán la revolución como un verdadero paso en falso. A sus 10 años la pequeña será obligada a llevar velo en público por lo que elige irse a estudiar a Europa.


Fue una de las primeras películas en contar en primera persona lo que una niña puede sentir con el hostigamiento -recubierto de discursos de religión- y con las faltas de libertades. La pequeña Marji fue criada en el seno de una familia progresista, de clase alta (su bisabuelo fue el último Sha de la dinastía kadjar) y partidarios del laicismo. Es una familia ¿atípica, quizás?, con una mamá que le educaba para que se forme como una mujer independiente, que se pone triste el día que se casa.


Fotograma del film creado a partir de la novela gráfica Persépolis.

El film es a día de hoy un interesante ejercicio de la memoria, que permite recordar que en algunas épocas históricas hay avances en las libertades (como lo es en sí misma "Persépolis" para la industria), y también hay retrocesos. Y éstos movimientos no son necesariamente lineales. Muestra, por ejemplo, el retraimiento que trajeron las prohibiciones del consumo de alcohol y las actividades femeninas más allá del ámbito doméstico, ambas actividades que eran comunes en la sociedad del Irán de los 70. Era una sociedad mucho más progresista, abierta y culta por su calidad educativa diversa.


Además, en sólo 95 minutos la cinta muestra un proceso clave para entender las relaciones internacionales que configuraron las posteriores Guerra del Golfo, Guerra de Iran e Irak, y las aventuras de E.E.U.U. por esas tierras (en alianza con Sadam Husein para esas fechas). Por entonces, en occidente estamos en plena Guerra Fría y persecución al comunismo, lo que en Asia Menor se suma la explotación del recurso del petróleo.


"Persépolis", al estar contada desde el punto de vista de una niña y -posteriormente- una adolescente liberal que escucha punk, está cargada de humor, lo que la vuelve actual y didáctica para muchas edades. Pero más allá de su valor histórico, es una obra que está envejeciendo muy bien por su elocuencia, sensibilidad, y actualidad en un tema que sigue abierto.


Satrapi estudió Bellas Artes en la Universidad de Irán, donde las modelos de las clases de dibujo acudían con un velo y donde ella se quejaba de lo absurdo de las decisiones. Y sí, las dictaduras son absurdas, y por ello mismo son el blanco perfecto del humor político inteligente, así como lo hizo Chaplin en El gran dictador (Charles Chaplin, 1940), o en la lograda Jojo Rabit (Taika Waititi, 2019). Un humor que no envejece, al igual que esos poderes autoritarios y ridículos que, lamentablemente, tampoco.



La historieta de Satrapi, editada en 2000.

Hoy están aflorando esas historias de mujeres por mujeres (como es notorio en la industria británica, española, argentina y chilena, por poner algunos ejemplos) y las de mujeres que han salido de sus orígenes para contarlas (como las escritoras Chimamanda Ngozi Adichie o Malala Yousafzai).


Los cuatro tomos de la historieta, igual de reconocida que la película, se han convertido en una verdadera declaración política, y un referente de las voces femeninas que hablan de pie y en voz alta en la actual producción de historias.


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